Alas de mariposa. 

Ya las noches habían sido bastante frescas en La Ciudad a causa del clima, la lluvia tiene ese poder de ser encantadora o estresante dependiendo de tu día.

Ivonne caminaba por la calle mirando sus pasos, encontraba cierto encanto en las pequeñitas gotas de agua que se levantaban del piso mientras caminaba, sentía algo de frío pero podía soportarlo, mucho más que el seco calor que también sabe bañarte en la Ciudad. Tenía ganas de bajarse el estrés, y se le antojaba un té.

Se detuvo en una cafetería por el camino para neutralizar un momento sus emociones, era un espacio pequeño con mesas de madera y cómodos sillones, corrían algo de música blues en este, y por un momento simplemente quiso quedarse. Ivonne tomó asiento en una zona donde podría apreciar el resto del lugar, la iluminación de colores en algunas zonas y luz blanca en otras por un momento la hicieron pensar en las alas de las mariposas,  una de sus criaturas favoritas. 

-Buenas tardes, bienvenida, aquí tienes el menú. Le dijo uno de los meseros.

-¿Me das un té… de limón?  Por favor.

-Enseguida.

Ivonne seguía paseando la mirada por el lugar.

Ivonne recibió su humeante taza y la tomó con ambas manos, acercó sus rosados labios a la taza para soplar un poco en ella y después dar unos sorbitos. El primer sorbo de la taza le dio un recuerdo inmediato, en su mente revivió un beso recibido justo después de haber bebido el té, un beso que la atrapó y la hizo sonreír “-tus labios calientes con sabor a limón son deliciosos…”. Palabras del beso seguidas de un mordisco en el labio inferior.

Una sonrisa se dibujó en su rostro, continuó degustando su infusión, sacó de su bolsa su teléfono celular para ver sus redes sociales justo al tiempo en que cayó un mensaje.

“¿Estás disfrutando tu té, Mariposa?”

Ivonne abrió sus ojos sorprendida y de inmediato miró hacia sus alrededores, solo notó a diversos comensales dispersos en la mesa de la cafetería.

“¿Cómo sabes que estoy bebiendo té?”

Decidió responder el mensaje.

” Sentí los labios calientes,  y lo supuse “

Esa respuesta le pareció encantadora hasta cierto punto inexplicable y loca, como lo había sido su semana y como las cosas que hizo el día anterior; o posiblemente no era nada más que un golpe de suerte.

“¿No me estás siguiendo verdad? Porque eso me pondría muy nerviosa”

“-No, estoy en mi estudio, no haría nada que no quisieras, te lo dije ya.”

“-Me volvería loca”

“-Pues un poco de locura no te viene mal ¿lo olvidas? A nadie le viene mal.”

“-No, no lo olvido”

“-Que tengas buena tarde…”

Ivonne guardó su teléfono después de su conversación, bebió otro poco de su té, después de eso no quiso evitar recordar lo que pasó el día anterior.

Concretó una cita con aquel con quien intercambiaba mensajes, un aparente desconocido que conoció a través de la red social. Alguien con quien por casualidad comenzó a hablar de cualquier cosa, desde su día cotidiano hasta su gusto por el té y además de ciertas fantasías. Resultó ser artista plástico y fotógrafo, no habría tenido una conversación con él sin antes haber dado una ojeada por su Perfil, sólo para asegurarse de que no era un tarado, y en su criterio no lo era.

No imaginas quién puede estar detrás de un perfil de red social

Todavía no se explicaba por qué dijo que si, por qué se transportaba hasta ese lugar, pero ahí iba, dos noches antes a esa tarde concretó una cita con el Artista, el desconocido, el hombre con quien comenzó una conversación en redes y entonces conocería; era su arrebato de locura, pues cuando algo se le mete a la cabeza,  simplemente lo hace realidad.

Al llegar a la puerta del departamento que al mismo tiempo era el estudio de el Artista, dudó por un momento de tocar la puerta, pero se repuso y quiso entonces tocar.

La puerta se abrió para entonces revelar frente a ella a su interlocutor en esas conversaciones, ya no había que imaginar nada, diferencias más,  diferencias menos con respecto a todas las fotografías publicadas en su Perfil, el Artista es alto de piel blanca y manos grandes, usa barba y va vestido con pantalones azules de mezclilla y una playera negra. 

-Hola, qué bien que viniste. 

– Hola…

-Pasa, por favor. Ya tengo todo listo. Traté de adelantarme preparando todo, pero aun puedes decirme si has cambiado de opinión. 

-No, no. Está bien. 

En realidad Ivonne estaba un poco asustada y nerviosa, pero finalmente haría algo que deseaba hacer y que nunca había podido. Se trataba de una sesión fotográfica de pintura en el cuerpo, ella ya había expresado su deseo de algo asi anteriormente pero no encontraba a la persona adecuada para eso, y por alguna razón que no se explicaba ya estaba allí a punto de ser una modelo para ese Artista.

-Bueno, pues ahí puedes vestirte. ¿Quieres escuchar algo de música?

-No, osea lo que quieras está bien.

Ella se dirigió detrás de un biombo colocado en un rincón del estudio, este era un lugar que se encontraba como dividido en dos partes,  por un extremo la luz era tenue y por el otro esta bien iluminado, había algunos reflectores y lámparas agrupados y apuntando hacia lo que se entendía como el área para fotografías,  por la derecha  de este, el espacio se complementa con algunos restiradores sobre los que hay distintos recipientes con pinceles que descansan, hay también algunos paños para limpiar, algunas latas con pigmentos y pintura, también  al rededor hay varios bastidores terminados colgados en la pared y otros descansan en el piso sobre los que se aprecian figuras y dibujos a mitad de trabajo.

Uno de los cuadros en la pared llamó la atención de Ivonne, una acuarela con Mariposas dibujadas en tonos violetas y rojizos, las mariposas que reflejaban un sentimiento de júbilo y libertad, conceptos con los que ella simpatiza. 

-Adoro las Mariposas. Dijo Ivonne por impulso.

-Lo sé. Y ahora vivirán Mariposas en tu piel.

Ivonne no dijo nada, pero sintió en el rostro un poquito de calor, se supo sonrojar. Finalmente se colocó detrás del biombo,  antes de comenzar el ritual de desnudarse,  se tomó un tiempo para respirar y evitar que sus manos sudaran, se concentró un poco en la música Lounge que flotaba en el ambiente y se sintió relajada.

Su belleza  ya se hacia notar ante sus ojos ; se quedó en ropa interior como para darse un momento antes de culminar, finalmente se decidió y desprendió el broche del sostén y después bajó sus pantaletas moradas, ambas prendas calleron al piso como pétalos de rosa.
Dos pasos le bastaron para caminar y revelar su desnudez, su cuerpo de piel blanca estaba al fin expuesto frente al Artista; él la observó con ojos analíticos y duros, ella esperaba un comentario de parte suya, pero no hubo tal, segundos después el Artista sonrió.

No había comentario que hacer, ella asi, tal cual se mostraba era linda, sin dudas.

-¿Lista?

Ivonne asintió. 

-Bien, recuéstate aqui por favor.

Señaló el lugar donde trabajarían. 

-Boca abajo, empezaré por tu espalda. 

Ella con un ligero gesto de vergüenza se dio vuelta, pero lo hizo, estaba de alguna forma hipnotizada, y obedecía a cada instrucción. 

-¿Tuviste problemas para llegar? 

-N..no, estuvo fácil. 

-Que bueno. No te muevas mucho, cuando lo veas te va a gustar.

-Si.

-Gracias.

-¿Llevas mucho haciendo esto?

-Si, creo que si, quince años tal vez.

-Ya es un rato.

-Si…

La voz del Artista era grave y le daba cierta sensación de seguridad a Ivonne. No pudo evitar sentir con mucha intensidad las pinceladas sobre su piel,  se arqueaba en ocasiones cada vez que el pincel se deslizaba en su espalda, eso erizaba su piel, tuvo que girar un poco su cuerpo para que el trabajo continuara.

El pincel resbalaba sobre sus costillas y ella entre cerró sus ojos grandes, su piel erizada se hizo notar, El Artista percibió la reacción. 

-¿Todo bien?

-Si, todo muy bien.

Ella reconoció en su cuerpo los signos de un erótico estímulo, de pronto gustaba de ver al Artista mientras trabajaba, notaba una mirada seria y muy concentrada y en su mente jugó con la loca idea de que ese pincel que recorría su cuerpo eran las puntas de los dedos del Artista y de vez en vez sus labios, su piel enrojeció en el vientre y en sus mejillas y sus pezones se habían endurecido, y además, su sexo palpitó. 

-Listo, terminé. ¿Quieres mirarte en ese espejo? 

-Ivonne interrumpió su fantasía un momento, recordando su  curiosidad por ver el trabajo en el espejo.

Se acercó a el y vio un grupo de mariposas violetas y rojizas distribuidas desde su tobillo hasta su espalda, un camino que transitaba por su cintura y ocupaba un poco una de sus nalgas.

Se sonrió,  se encantaba asi, era justo lo que quería ver.

-Llegó el momento de la fotografía. 

Ella feliz y hermosa, aceptó y posó para cada toma, el flash emitía sonidos y luces que parecían pequeños disparos, ella en ocasiones se dejó llevar por la música y las instrucciones del Artista quien estaba encantado con ella, y su manera de moverse,  las mariposas parecían aletear sobre su piel, y ella flotar con estas.

Ivonne tuvo la súibita idea, que la golpeó sin aviso, se sentía atraída por el Artista.

“Y si…”

Era el eco de su idea.

“Y si….”

No la dejaba

“Y si…”

Pues un poco de locura no le viene mal a nadie.

Se dejó llevar por el impulso mientras las tomas seguían y decidió entonces usar sus propias manos para sentirse, asi que comenzó a tocar uno de sus hombros mientras cerraba los ojos y la cámara la capturaba, pasó sus manos por la cintura y después por su cadera…
-Te has corrido la pintura. 

-Lo siento.  Lo dijo con una sonrisa que empozó a tener un gesto travieso. 

-Habrá que retocarla.

– Si como digas. 

Era su intención hacer que el Artista se acercara a ella, él se disponía con pincel y pintura en mano para arreglar los trazos, pero Ivonne interrumpió levantando los brazos para rodear el cuello de su Artista y plantar un beso en sus labios. Quería provocarlo. 

-Un poco de locura… Dijo ella.

Después de esto el Artista dejó de lado la sorpresa para tomar el rostro de Ivonne con ambas manos y corresponder con un beso fuerte de vuelta,  de esos que dejan hilo.

El corazón de Ivonne se agitó al igual que su respiración, ella haló fuertemente de la playera del Artista hasta escuchar como la costura cedió un poco, él la miro con complicidad y ayudó a terminar el trabajo y la rompió por completo.

Ivonne llenaba de besos inquietos y mordidas  el pecho del Artista mientras él acariciaba su espalda, la gran mariposa en la espalda de su modelo se  difuminó  por causa de esto, Ivonne abrió los pantalones de su Artista con ansiedad, ya no queria atarse a reflexionar lo que hacia, se dejó fluir, como mariposa al vuelo.

El Artista estaba ahora despojado de sus ropas, ambos cuerpos desnudos en el estudio ahora rodaban por el piso, Ivonne cerraba los ojos percibiendo el hálito del Artista quien besaba su cuello y mordía sus hombros ella clavó sus uñas en la espalda de este para hacer ver que todo iba bien, él la tomó de las muñecas y le alzó los brazos para hacerla su presa, Ivonne se dejó llevar por las sensaciones, sentía la caliente boca que besaba y lamía su pecho hasta llegar a sus senos, una boca  empeñada en saborearle y una lengua que describió espirales en ellos hasta llegar al centro y atrapar sus pezones, Ivonne sentía la succión en sus senos mientras se agitaba y arqueaba su espalda dispuesta a dejarse hacer cuanto el Artista deseara con ella.

El Artista, su anfitrión, continuó con los besos descendiendo por su estómago, soltó las muñecas de Ivonne para poder asi acariciar sus caderas y clavar las uñas en sus nalgas, Ivonne sintió algunas cosquillas mientras él besaba su cadera justo en el hueso de la pelvis,  la risilla de Ivonne la pareció simpática, pero no se detuvo; a esa altura su boca ya comenzaba a explorar el pubis de Ivonne, él traía un fuerte deseo de conocer su sabor.

Con la boca y lengua que  estimulaba n su sexo haciendo movimientos sutiles Ivonne se mordía los labios,  el Artista parecia continuar con pinceladas entre su muy húmeda y cálida vagina,  ella con las manos libres ahora no se reservó en guiar con estas a su Artista tomándole el cabello,  él simplemente la  complació.

-Si, así, así está bien. 

Decía, mientras podía percibir el anuncio de un orgasmo. Ella decidió entonces avisarle presionando su cabeza con los muslos mientras trataba al mismo tiempo de mover la pelvis para hacerlo más intenso. 

Contraía los  dedos de los pies y presionó con más y más fuerza.

Ivonne gritó.

-Si, sí, así, así, si…

Y su orgasmo llegó. 

Ivonne aun estaba en el piso experimentando las huellas que dejó su orgasmo cuando cayó en cuenta de que la pintura en su cuerpo ahora también estaba en las manos del Artista, ambos manchados por los pigmentos parecían dejar evidencias de cada caricia ahora trazada en su piel. 

Todavía respiraba un poco agitada cuando el Artista subió por su cuerpo para alcanzarla con un beso en los labios, él sobre ella estaba entre sus piernas,  Ivonne en medio del beso bajó las manos por la espalda del Artista y después  alcanzó su pene, ella lo acarició por un momento mientras lo acercó a si misma, guiádolo hasta su vagina empapada,  el Artista entendiendo este lenguaje, empujó despacio y ambos cerraron los ojos mientras el vaivén iniciaba. 

Ambos cuerpos comenzaban a sudar sobre el piso, Ivonne presionaba con sus piernas y brazos , el Artista estaba en un estado de éxtasis también al mirar como los lindos ojos de Ivonne se cerraban y escuchar cómo ella gemía y se mordía los labios, se podía sentir la piel húmeda por el sudor, el Artista continuaba y continuaba sus movimientos que se hacían cada vez más y más rápidos. 

Mas fuerte…

Más rápido. ..

Más fuerte…

El Artista gruñía sobre Ivonne, ella lo presionaba con más fuerza contra si misma.

Ivonne gemía. ..

Cerraba los ojos. ..

Más fuerte…

Se mordía los labios…

Más rápido…

Estaba agitada…

Más fuerte. ..

Su cuerpo sudaba…

Más rápido. ..

Ivonne tuvo otro orgasmo, ambos lo tuvieron.

Ambos seguían agitados en el piso entrelazados y respiraban un poco para recuperarse,  Ahora Ivonne estaba recostada en el pecho del Artista y podía percibir el latido del corazón de este.

– ¿Estás bien? . Preguntó el Artista mientras acariciaba el cabello de Ivonne.

-Si, estoy bien, estoy acalorada.

-Seguro, aquí dentro el clima es más caliente ahora que allá afuera.

Ivonne giro un momento sobre el piso y estiró el cuerpo. Pensó rápidamente en todo lo que acababa de hacer y sonrió para sí misma.

-Sé que hace calor aqui dentro,  pero quiero un café,  me prepararé uno ¿Quieres?

– Pues, me gustaría más un té ¿Tienes té de limón? 

– Si, aquí tengo. 

Ivonne encontró una bata colgada en el biombo y se la puso para mirar por la ventana del estudio, el Artista llegó detrás de ella con dos tazas , entregó el té a Ivonne.

Ivonne sostuvo la taza con ambas manos y sopló un poco sobre ella, dio pequeños sorbitos a la infusión para degustarla.

-Nunca me habían servido asi el té.

-¿Cómo? 

-Asi.

 Ivonne miro a su Artista, estaba desnudo frente a ella. Dejó la taza por un momento sobre un restirador, y se abrió la bata para recibir al Artista, él se acercó a ella y le robó un beso.

-Tus labios calientes con sabor a limón son deliciosos.  

Ella sonrió. 

_____________
Ivonne regresó de su recuerdo, terminó su taza de té, estaba lista para continuar su camino a casa, con una sensación agradable más allá de su placentera experiencia, una sensación diferente, como quien ha experimentado un poco de locura.

Y no le vino nada mal.

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Es Teatro, diviértete. 

Es ensayo, diviértete.

Es actuación, diviértete.

Es Teatro, diviértete. 

La realidad ya tiene lo suyo.

La segunda realidad, te tiene a ti…y te necesita.
Dale tus piernas,  tus manos, tu rostro.

Dale tu sangre, tus pulmones, tu razón. 

Dale tus vísceras, tu espíritu y tu corazón. 

Así se hace y no de otra forma.
Límpiate y purifícate en la escena,

limpia el mundo con Arte.
Pisa el escenario y extráñalo…

Rompe la jaula.

Resuelto a romper la jaula, solamente dejé que la bestia interior surgiera.

Decidí observarla, a lo lejos, con la mayor discreción posible, ese factor era importante, había mucha gente, en todo lugar siempre hay un rincón adecuado, alejado y oscuro para un acto como este. 

No estoy seguro de si lo esperaba o no, ya que le había dicho al menos una hora antes “te voy a robar, hoy… ya te avisé. ..” traté de hacerlo sonriente y muy inocentemente si es que cabe el concepto ante tal declaración. 

Había llegado la hora de la comida, y era tarde, todos los presentes terminábamos ese día un trabajo importante y muy satisfactorio, qué trabajo y lo que hago no importa, porque lo que relato ahora puede sucederle a cualquiera que se decide. 

Después de haberle dicho esto, únicamente sonrió con un gesto muy suyo acompañado de un parpadeo lento que le hacía lucir tierna. Todos comimos a gusto y platicábamos los pormenores del día,  la charla de trabajo ayuda a afianzar la relación y además ayuda a proyectar quehaceres , ella se distanció del grupo algunas veces para hablar al teléfono, traté de estudiar cada movimiento y su rostro para estar seguro de que su día seguía siendo bueno y que una mala noticia no echara a perder nada, pero seguía sonriente.

El lugar donde trabajamos era lindo con una decoración rústica y algo polvoriento, con pocos focos que sólo se dedicaban a iluminar lugares esenciales,  lugares donde todo el mundo siempre puede estar realizando actividades; mientras la noche iba llegando, los rincones oscuros aumentaban su número y tamaño,  había uno en particular a donde le esperaba ver dirigirse, el cuarto de baño, ese lugar era el más adecuado. 

Todo seguía normal;  la charla, la bebida y el clima frío que acompañaba la noche se hacía notar, casi llegaba la hora de irnos y  pensé que no sucedería nada, sin embargo mientras hablaba con uno de mis compañeros, vi que ella se alejó del grupo, directo al baño, un lugar alejado y en medio de la oscuridad el cual era el perfecto escenario cómplice, el interior de este estaba revestido de madera y de una iluminación cálida y ténue, ahí debía ser.

 Las cosas suceden si decides comenzar a hacerlas

 

-Disculpa un momento, ahorita seguimos platicando 

-Va, va.

Respondió mi compañero. 

Entonces me dirigí justo donde ella estaba, y nadie me vió, todos estaban resueltos a continuar en sus pláticas,  lecturas y haciendo Scroll en su teléfono. 

Caminé despacio para darme oportunidad de considerar las circunstancias y que todo saliera bien, vi entonces a todos ocupados, me acerqué entonces al cuarto de baño. 

Si te decides a romper la jaula, la sensación primera no tiene freno. 

Estaba parado delante de la puerta cerrada, iba a tocar, pero me arrepentí, no quise echar a perder el factor sorpresa . (No estoy seguro de que fuese tal, pero en mi mente eso era.) Entonces tuve dos segundos de duda de si continuar o no, pero me quedé. 

Esperé paciente a ver que la puerta se entreabiera,  cuando esto sucedió, usé mi mano para abrirla por completo,  sentí que mi mano desde sus ojos parecería una garra, tal cual un cliché de película de Terror. 

-Hola. Dije

-Hola.  Respondió. 

-Disculpa, compermiso. 

Entré entonces al lugar, no le permití salir, aunque no puso resistencia,  sólo se quedó quieta frente a mi, no aseguré la puerta, la detuve un momento con la mano, previendo ser descubiertos o que ella mostrara signos de querer salir.

-Es para liberarnos, y esto no tiene que volver a pasar.

Traía una mirada nerviosa con los labios apretados queriendo evitar una sonrisa.

Supe entonces que no iba a querer salir…

Cuando rompes la jaula, la sensación primera no tiene freno, así que después de decir eso, o mientras lo dije, tome su larga y linda cabellera la enrollé un poco para poder sostenerla con mi mano, sin más, sin palabras, acerqué mi boca abierta a su cuello como fauces, y la mordí. 

Tal cual se atrapa a una presa…

Ella reaccionó de inmediato suspirado fuertemente y cerrando los ojos. Mis siguientes movimientos estaban llenos de instinto, en mis ojos se iluminaba sobre su cuerpo cada lugar donde debía tocar, donde sabía que debía tocar; entonces le di media vuelta para abordar de nuevo su cuello cerré la distancia de mi cuerpo al suyo y sentí sus curvas y también sus lindas y redondeadas nalgas , entonces me arrodillé para bajar sus pantalones y su ropa interior para verlas de cerca, usé ambas manos para acariciarlas, frente a mi estaba mi presa y dentro de mi una oleada de calor subió hasta mi rostro,  entonces decidí presionar sus nalgas y clavar un poco las uñas en ella, después, evidentemente … morderlas (no lo podrías evitar al tener un par tan bonito frente a ti). 

La textura de su piel se registró en mis manos y mi lengua, ella entonces dio media vuelta y dejo descubierto su pubis frente a mi, bajé un poco más su pantalón al tiempo que ella jadeaba y de su voz escapaban gemidos entrecortados, como proporcionados con gotero.

Frente a mi estaba su sexo, y yo arrodillado frente a ella, sin freno entonces, usé de nuevo mi boca para besarla y explorarlo, mi boca se llenó de su humedad, al tiempo en que se escuchó otro gemido interrumpido, seguí ahi, tratando de acariciarla con mis manos mientras la besaba pasé mis manos por su muslo derecho y subí hasta alcanzar su pubis para sentir su sexo con mis dedos, mientras le besaba y acariciaba, sentirla por dentro…

Y ahí su respiración aceleró aun más…

Seguía abordándola con mi boca y con mis dedos, ella movía las caderas de vez en en cuando, me tomó del cabello y halaba de este con lo cual entendía su ritmo.

No teníamos mucho tiempo….

Me puse de pie frente a ella y decidí preguntar directamente si todo estaba bien, acariciaba su sexo y sentí su clítoris endurecido, no quería ser brusco con ella, entonces ella condujo mi mano algunos segunudos.

 Creo que su jaula se rompió también… Se convirtió en alguna clase de hembra felina.

Lo siguiente no lo esperaba. Ella movió velozmente su mano dentro de mi ropa y alcanzó mi pene, lo atrapó y comenzó a acariciarlo con mucho vigor, entonces ambos nos acariciamos simultáneamente,  dio un paso adelante y yo me retiré liberándola del rincón en el que estaba, se puso de rodillas frente a mi, entendí su movimiento y trataba de abrir mis pantalones , ayudé a ello…

Estaba expuesto frente a ella cuando pude ver que sin reserva, besaba mi pene y lo puso dentro de su boca, el calor dentro de mi desborda, la sentía y yo gozaba mucho de lo que estaba haciendo,  movía rápidamente su boca, tomé su cabello e imité el lenguaje del ritmo, cerré mis ojos y tiré mi cabeza hacia atrás,  creo que perdí el control de la situación pues ahora, yo estaba en sus manos.

Ella no cesaba en su movimiento mientras me acariciaba un poco, traté de escuchar lo que pasaba afuera y parecía que el tiempo se había detenido un poco; tuve la necesidad de mover mi cadera y lo hice un poco para no incomodar. 

-Me vas a hacer estallar… Voy a explotar. 

Eran mis palabras, pues sentía que un orgasmo se acercaba, y parece que fue un aliciente para ella mientras me besaba pues continuó moviéndose y aumentó la velocidad, puse mis manos sobre su cabeza dejándome llevar por la corriente eléctrica placentera,  me moví también. 

Gruñí un poco…

Y efectivamente, tuve un orgasmo. 

Mis movimientos cesaron y ahí estaba yo casi congelado dentro de su boca de labios gruesos.

Ella esperó ahí pacientemente hasta que me retiré….

No hubo muchas palabras después de eso.

Acordamos rápidamente que ella saldría antes de allí, apagué la media luz que nos acompañó y regresamos a la reunión.

________

Como mi plan tuvo un giro placenteramente inesperado, hubieron algunas preguntas que hacer, algunas de las que no tendré respuesta porque no las hice, pero de otras si.

Finalmente había roto la jaula, espero que alguna vez lo intentes y lo logres, porque definitivamente no eres el mismo después de que sucede.

En mi teléfono después de intercambiar algunos mensajes, llegó uno que me sorprendió: 

KAREN:

Quiero más…”

ERA COMO UN BOTÓN 

Tenía poco tiempo de haber iniciado un contacto sexual con ella. Me gustaron más de una cosa, pues como era de esperar en cada cosa que haces por primera vez,  el tiempo cambia su medida y a tu alrededor todo luce más lento. 

Besaba su cuello mientras estábamos en la cama del hotel, éramos dóciles mutuamente, disfrutaba mucho de verla cerrar los ojos cuando se me ocurría pasear mi lengua por esa zona de su cuerpo. 

Cuando bajé a su pecho, justo entre sus senos, que ya tenían un par de bonitos pezones endurecidos, ella inhalada profundamente (francamente yo descubría su lenguaje corporal para entender su aprobación) cosa que me hizo pensar que el camino que trazaba con la lengua y mis labios parecía dejar un mapa por la vía correcta. Dejaba escapar su aliento mientras me sostenía las manos al tiempo que yo estaba sobre ella.

En mi curiosidad por reconocerla, supe que no debía abusar de los besos en su cadera (le hacia cosquillas). 

Me encontré al fin con su pubis, definitivamente quería besarlo, y conocer el sabor de su sexo. Ahí fue cuando descubrí el botón que le hizo aferrarse a las sábanas,  arquear la espalda y colocar sus talones en mi espalda. 
No es que fuera perfecto, no. A veces se movía tanto que temía que mis dientes le hicieran daño,  y mi lengua se cansaba, mantener la boca abierta tanto tiempo me daban ciertos dolores en la mandíbula, los cuales quise amortiguar cerrando mi boca y usar los labios. 

No trato de hacer un poema sobre esto. Sólo es lo que pasó y nada más. De hecho tuve que detenerme un momento pues me excedí en movimientos y sintió dolor. Pero pronto regresamos a la tarea.

Lo que sí fue un poema, fue el orgasmo que resultó de aquella exploración. 

Sus muslos temblaron.

Su boca dejó escapar gemidos que nunca había escuchado,nunca. (Ya lo dije, era la primera vez que lo practicaba y llegué a pensar que nunca sucedería nada, me sentí muy torpe ; y…  ¡oh sí! Los gemidos de sexo oral son distintos) 

Y mi rostro se empapó de ella.

Descubrí en su sexo el delicioso botón que es el clítoris.

El botón que se convirtió en mi mejor amigo.

NOTA ELECTRÓNICA 001503 FUENTE: ANÓNIMA TEMA: Dra. Mariska AUTENTICIDAD: EN PROCESO.

   En constante cambio, constante remodelación, se decía que el lugar donde vives refleja tu personalidad, algunos que también es el reflejo de tus pensamientos, teorías antiguas que se desecharon ya y que han pasado de moda, porque parece que eso fueron, modas “Filosofías de la nueva era” les llaman, un buen nombre para designar a teorías extrañas y nuevas, conveniente y práctico, ahorra tiempo.

   Y parecía que eso le encantaba a la Doctora Mariska, ella y su “loca cabeza” que le impulsaba a tener cambios constantes, cambios en el aspecto de su casa, era una cliente asidua de los Artistas y Arquitectos de la Ciudad, y también los remplazaba , hasta hallar a una, que supo encontrar el sabor y materializar la imagen de sus pensamientos.

   Mariska es hermosa, como su casa, como sus ideas, brillantes y notables, aquí es donde se puede plantear una excepción al contenido de las teorías desechadas, su casa si era un reflejo de ella y su personalidad.

   Los cuerpos de dos personas rodaban sobre la alfombra de la sala en ese espacio, Mariska, uno de esos cuerpos dijo:

   -Dime ¿qué es violento, explicito, oscuro, divino y capcioso?

   -No lo sé.

  -Mala respuesta niño.

  -perdone…

  Y él no entendía porque de pronto surge esa pregunta de los labios de una mujer que hasta hace un segundo estaban besando su cuello.

 -Cállate. Dijo con mucha autoridad. -Pero es que… -Deberías entender que puedes procesar más de un pensamiento, “¡ash!” deberían esforzarse más.

   Mariska no era una persona que pierde el tiempo.

  -Tendrás una segunda oportunidad, niño, tomarás un té conmigo y entonces responderás.

  -Claro, como diga.

  El acompañante de Mariska se quedó congelado sobre la alfombra en el piso y entonces escuchó:

   -¿Vienes o qué?

   Se levantó de inmediato, no había nadie en la cocina.

  -Apresúrate que el té se enfría.

  Se movió al comedor, a la terraza, nadie.

  -Niño…

  La voz venía de otro lugar, entonces él decidió subir las escaleras, paso tras paso repasaba la pregunta de Mariska.

  -Te diré niño, que conocerás muchos placeres en la vida..

  Llegó a la planta de arriba, y la puerta de una recámara estaba abierta, cerca de ella una linda electro imagen de una Artista llamada Solya, que él no conocía bien; tal vez Mariska tendría razón, debería esforzarse más.

  -Que habrás probado algunas cosas deliciosas, pero jamás una taza de Té como esta.

  Él ya estaba en la recámara y giró para entrar al baño.

 Mariska, hermosa, en una bañera, hermosa en forma de taza, el lugar estaba lleno de vapor.

  Él sólo se pasmo.

  -Te diré que lo que es violento, explicito, oscuro, divino y capcioso …

  -Eres tú- dijo él mientras veía a la Doctora en esa curiosa tina.

  -Muy bien Niño, ya te estás esforzando ¿Qué esperas?

Él se quito la ropa.

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EL CRONOSCOPIO.

PRÓXIMAMENTE